Pedro Ramírez Vázquez

Pedro Ramírez Vázquez nació en la Ciudad de México un 16 de abril de 1919, seis días después de que Zapata fuera asesinado en Chinameca, como si la muerte de uno y el nacimiento del otro tuviera algo que ver con el fin de un país antiguo y el surgimiento de uno moderno. Ramírez Vázquez fue arquitecto y como tal, fue responsable del diseño de edificios sin los cuales es imposible imaginar y entender el México actual: La Basílica de Guadalupe, la Facultad de Medicina en Ciudad Universitaria, el Palacio Legislativo de San Lázaro y el Estadio Azteca son sólo algunos de los edificios que además son monumentos. Pero no sólo fue ese constructor, bajo su dirección creativa se diseñaron también el logotipo de Televisa y el de la UAM. Todavía más, le fueron encomendadas misiones de gran alcance, retos contra reloj que aparentemente salían del ámbito de la arquitectura: en 1963, la construcción del Museo Nacional de Antropología y la concentración del tesoro arqueológico desparramado en el país, fue realizada en tan solo 19 meses, para estar lista antes del final del sexenio de Adolfo López Mateos; en 1968 presidió el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos realizados en México, donde no sólo se concentró en administrar, sino en diseñar todo un sistema de comunicación gráfica y de identidad, reconocido como parteaguas en la historia del diseño mexicano. Pero entre estos retos quiero destacar el haber encabezado el equipo que diseñó la Universidad Autónoma Metropolitana, y digo diseñó no sólo porque se encargó de construir las tres primeras unidades (Iztapalapa, Azcapotzalco y Xichimilco), sino porque más allá de los edificios, el equipo que articuló Ramírez Vázquez estableció las bases intangibles de lo que hoy, casi 40 años después, es una de las universidades más importantes de México y América Latina; así, Ramírez Vázquez fué el primer rector de la UAM. Como arquitecto, fue mucho más que eso, un diseñador, en tanto visionario de cosas que son útiles, un extraordinario líder de equipos formidables, o quizá justamente eso sea ser un arquitecto.  Pedro Ramírez Vázquez murió el 16 de abril de 2013, justo el día que cumplía 94 años, eso es saber cerrar un ciclo, con él se va también la perspectiva de un México en construcción y nos quedamos sólo con un país en mantenimiento.